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Barbastro, Sociedad

La hija de un anarquista de Barbastro fallecido en México devuelve a los Misioneros piezas religiosas robadas en la Guerra Civil

Los objetos devueltos se exponen al público entre la amplia colección de 3.000 piezas
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Maqueta de los Misioneros en los años 30. Ángel Huguet.

La hija de un anarquista barbastrense -fallecido en México- que reside en Castelldefels (Barcelona) ha devuelto a los Misioneros diversas piezas y objetos religiosos sustraídos por su padre durante el asalto perpetrado a la antigua casa-seminario de la Congregación en julio de 1936, entre ellas una talla entronizada del Corazón de Jesús, cruz procesional, rostro de Cristo, rosarios, libros y objetos de uso cotidiano como tenedor, chuchara y dedales que pertenecieron a José Pavón, uno de los 51 misioneros beatificados por Juan Pablo II.

Los envíos han llegado por intermedio del párroco de Castelldefels que contactó con José María Beruete, director del Museo de los Mártires Claretianos. Los objetos devueltos se exponen al público entre la amplia colección de 3.000 piezas y documentos, sin citar la referencia de la familia barbastrense, que permanece en el anonimato por deseo expreso. En uno de los envíos se deja constancia de que alguno de los objetos perteneció a los Escolapios de Barbastro.

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Relicarios y cruces de los 51 mártires claretianos. Ángel Huguet.

“En la guerra no es nada nuevo decir que hubo saqueos en iglesias, conventos y casas como las de los Misioneros. En este caso, se llevó de casi todo porque algunos objetos no tienen valor, por ejemplo rosario,, medallas, un Kempis (libro de oración) y cubiertos con iniciales. En la distancia del tiempo, te preguntas por la utilidad que tendría para un miliciano, sobre todo las imágenes y el crucifijo”, señaló Beruete.

La familia del anarquista todavía conserva “una casa vieja” en Barbastro pero el autor de los robos huyó de España hacia México donde falleció, al igual que otros exiliados altoaragoneses, entre ellos José Seco que fue alcalde republicano de Barbastro en 1937 y fundador del Partido Socialista en México, donde se depositaron las cenizas en el espacio dedicado a los exiliados españoles.

La mujer del miliciano y dos hijas se quedaron en Barbastro y cuando acabó la contienda civil se marcharon a Castelldefels en busca de trabajo, “allí han fallecido la mujer y su hija mayor que tuvo de ajuar y regalo de boda varias copas y cálices sustraídos por su padre en un convento”, explica Beruete. La hija pequeña heredera del patrimonio familiar ha devuelto en varias remesas, objetos religiosos que son propiedad de los Misioneros.

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El padre José María Beruete. Ángel Huguet.

“Es lo único que nos han devuelto en 80 años. La verdad es que desvalijaron todo porque la casa se convirtió en albergue para las tropas que estaban de paso por Barbastro. Uno de los milicianos así lo reflejó en su libro”. Los claretianos han recibido “con agrado” la devolución de objetos e imágenes que fueron de la antigua comunidad de Barbastro formada por 60 misioneros, entre profesores y estudiantes que se preparaban para el sacerdocio. La mayoría (51) murieron fusilados en agosto de 1936 y el papa Juan Pablo II los beatificó el 25 de octubre de 1992.

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