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Huesca, Naturaleza

Jornada dominical por la alta Ribagorza

Crónica de la marcha entre Roda de Isábena y Obarra, por Pedro Solana
Roda de Isábena_Ronda Somontano

El domingo cinco de marzo se había planteado otra nueva etapa para el camino ribagorzano de Santiago por parte del CER de Graus y de Montañeros de Aragón de Barbastro. Roda – Obarra era un ambicioso plan en el que sus veintidós kilómetros se convertían en todo un reto. Tras la llegada puntual del autobús a Roda de Isábena fuimos recibidos por el párroco Aurelio Ricou que ya tenía abierta su Catedral para todo aquél que supiera de buena mañana apreciar un museo catedralicio lleno de joyas tan preciosas como el sarcófago del obispo San Ramón reconvertido en altar mayor ricamente decorado con altorrelieves románicos.

Caminantes en marcha hacia Obarra. Carmen Guardia.Y si a alguien le hubiera quedado poco sabor, este cura bueno fue repartiendo a cada uno de los participantes un bombón de chocolate. Tras el dulce aperitivo, qué menos que una emotiva foto de grupo como presagio de todo lo que íbamos a ver durante la jornada. La temprana mañana se presentaba sin viento y cayendo finos copos de nieve.

Lentamente fuimos descendiendo desde la atalaya de Roda y tras dejar de nevar se instaló la calma. Los claros entre nubes y la elevación del termómetro propiciaban una mañana templada y sugestiva .Como sugestiva era la imagen de Roda tras cruzar el río una vez visitada la Puebla de Roda. Curiosamente el sol se estrellaba contra un fondo grisáceo de nubes y se destacaba la blancura de esa torre de la Catedral como si de un faro se tratase.

Obarra_Ronda Somontano.
Foto de familia de los montañeros en Obarra. Carmen Guardia.

Los más de sesenta montañeros se fueron posicionando según les llevaba su ritmo y en un estrecho camino flanqueado de cajigos, pinos y algún que otro enorme roble, se sucedieron cada uno de los pequeños pueblos de la histórica Ribagorza. Biascas de Obarra y la ermita semi- derruida de Fornons, en un frenético subir y bajar continuo al que hacíamos frente con descansos alternativos para comer y echar un trago a las botas de vino.

El pueblo viejo de Beranuy lucía intacta esa torre románica en su iglesia aunque nos quedaba un poco lejos ya que descendíamos hacia la Pardinella actual en el fondo del valle y cercana a la carretera. Conforme avanzábamos el camino éste se volvió más pesado y lento por el mucho barro en el que nuestro calzado naufragaba a cada paso. La horas iban cayendo y pasadas las seis horas de marcha arribábamos a Beranuy. En un reagrupamiento y diálogo reflexivos se tomó la decisión de dejar de caminar ya que la hora de la comida encargada en Serraduy se echaba encima y por medio de los autocares y en un corto trayecto nos acercamos por fin a Obarra.

Otra foto del grupo y ya en casa El Peix de Serraduy nos sentábamos a la mesa todos juntos celebrando una comida de hermandad a la que se acercó el representante de la asociación del camino de Santiago del valle de Arán. Además, la jornada había sido compartida con cuatro amigos del Club Alpino de Tarbes. Esto nos hace pensar en que se está presentando el plan de este proyecto en lo que concierne a nuestra entrada tanto en Cataluña como en Francia. El objetivo final de Saint Bertrand de Comminges se podría incluso alargar hasta la ciudad hermanada con Barbastro y que es Saint Gaudens. Hubo parlamentos de los respectivos presidentes, Carlos Bravo y José Masgrau y al final se pidió un aplauso para el promotor de todo este ilusionante proyecto , que es Daniel Vallés. Su detallista trabajo le hizo acudir en víspera de la excursión para solucionar el paso en un tramo delicado a causa del barro y eso había que agradecérselo.

En definitiva, este proyecto de ida y vuelta entre el camino del destierro de San Ramón y su continuación por el camino de Santiago ribagorzano ya navega a toda vela y sin duda se cumplirán las etapas que hagan falta para unir, como antaño hicieran los peregrinos, las sedes episcopales de Roda y Saint Bertrand. Solo queda decir :¡Buen camino!

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