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Opinión

Feminazi

Una perra verde

La torpeza de quienes se sienten molestos siempre que se habla de violencia de género o de feminismo es insondable… Cada vez que se hace un comentario o se analiza el machismo ambiente se pueden oír expresiones como “feminazi”, o “talibana feminista” o incluso “feminista radical” ( lo que no puede ser un insulto en absoluto, teniendo en cuenta que radical significa que va a la raíz), “bruja amargada”, “reprimida”, o, este me dolió: “insatisfecha”(luego me di cuenta de que podía ser un piropo).
¿Por qué molesta tanto que las mujeres defendamos nuestro derecho a ser tratadas como personas?,¿que si tenemos ganas de fiesta podamos salir a la calle en igualdad de condiciones que los hombres, hasta la hora que queramos, solas, o que si vamos acompañadas no se trate de que queremos tener relaciones sexuales con quien sea que nos acompañe?. ¿Por qué se ridiculiza los intentos por visibilizar que el lenguaje que usamos en esta sociedad machista lo es?. ¿Por qué ese empeño en defender el igualitarismo en lugar de emplear la palabra feminismo que defiende efectivamente, la igualdad?.
La expresión “feminazi” para denostar a las personas feministas ( recordemos que tanto hombres como mujeres pueden ser machistas y que machista significa que considera que los hombres son superiores y deben dominar, por si las moscas) fue empleada por primera vez en EEUU por Rush Limbaugh, locutor de radio conservador que defendía posturas contrarias al aborto y que utilizó el término para criticar a las feministas militantes a las que acusaba de pretender el holocausto de la especie humana.
Muchas feministas se han apropiado del término y se autodenominan así… porque no se puede ser feminista y no ser radical, es radical la idea de que las mujeres somos personas ( como decía Ángela Davis) y es radical considerar que tenemos derecho a ser libres ( y elegir qué queremos hacer en cada momento), desear (otros cuerpos), vestirnos como queramos ( aunque no sea ponernos guapas para “otro” y “sacarnos partido”), hablar como queramos (porque tenemos opinión y criterio), incluso si es en un tono alto y expresar nuestro carácter, (aunque sea poco femenino).
Así que, invadidas como estamos por esta corriente de machismo interminable, que es el mismo machismo de siempre pero bañado de ritmos calientes como el reguetón ( el rock, el pop y otros ritmos también eran machistas muchas veces, aunque el reguetón lo sea casi siempre). Esta tendencia viene a denostar, recriminar, a reírse del feminismo, a considerar que es innecesario, que vivimos muy bien sin él… Pero…adivina quiénes viven muy bien sin él… todos los hombres que han mantenido sus privilegios en este heteropatriarcado reinante, (heteropatriarcado: sociedad en la que la norma es la heterosexualidad y quiénes dominan y mantienen el poder son los varones) a muchos de ellos- no a todos- les molesta sobremanera que haya mujeres que deseen, que sean libres, que hagan lo que quieran y que no se preocupen por arreglarse para gustar, que se quejen de que les metan mano o de ser consideradas objeto sexual. De que cobran menos o de que deberíamos hablar de otra manera, sentir de otra manera, organizarnos de otra manera – más justa-. Les molesta que las “feminazis” reclamen y visibilicen el papel de las mujeres, de determinadas mujeres o de casi todas (Por ejemplo a Javier Marías le molesta que consideremos a Gloria Fuertes una gran poeta), la importancia del trabajo de cuidados ( minusvalorado precisamente porque lo realizan mujeres) – el trabajo de cuidados es lo que significa cuidar, hijos, padres o la misma tierra, algo que siempre ha recaído sobre las mujeres, considerado como trabajo reproductivo pero invisibilizado cuando sin él, el trabajo productivo no sería posible…
El feminismo no es malo, ni para los hombres ni, por supuesto, para las mujeres. A los hombres les da la posibilidad de “desatar” su lado femenino (aquellas cualidades que han sido consideradas femeninas por la sociedad), de reconciliarse con sus emociones y deseos y de desempeñar un papel distinto dentro de casa, con los seres que más quiere… a las mujeres les da derechos, derechos no reconocidos, a decidir, a gozar y a desear y luchar por sus necesidades y no solamente por las de los demás, y a todas las personas les da la oportunidad de salir del binarismo de género ( que tengamos que ser femeninas o masculinos) y a expresarnos como somos, muy hombres, muy mujeres , un poco de cada cosa, o lo que nos apetezca… porque ser, expresarse pacíficamente y defender derechos no ataca a nadie salvo al machismo reinante, al sistema heteropatriarcal que nos ahoga y constriñe… y si alguien tiene alguna duda sobre la necesidad de ser feminista, solo se me ocurre recomendarle algo muy básico y bueno: LEER.

Para introducirse en el feminismo: Nuria Varela: Feminismo para principiantes y Chimananda Ngozie Adichie: Querida Ijeawele, o cómo educar en el feminismo.
Imprescindible: Simone de Beauvoir: Segundo Sexo
Si no quieres leer : acude al feminismo en píldoras, El Tornillo: el microespacio feminista de la Tuerka, o a la sección feminazi de barbijaputa en Carne Cruda.

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