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Opinión

Hacia la huelga feminista, hablemos

Una perra verde
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Dicen que es una huelga elitista, que no vamos a poder, que no tiene relevancia para las mujeres (siendo de mujeres???) o que no la apoyan porque es anticapitalista (como el feminismo, oye)… y también hay quien dice que desbordará el concepto de paro, que romperá todos nuestros esquemas…
¡Qué bien! Que se hable de esto, que hagamos debate, que saquemos el tema a la calle y se discuta, ¿hay igualdad? Pues no, no la hay… y quienes no la ven (sobretodo si son mujeres), están muy, pero que muy alienadas… pero que se hable está genial, porque cuando no se habla de esto entonces sí que es una alienación total.

No voy a hablar de cifras, de datos, de violencia machista, de violaciones, de prostitución o de techo de cristal. De la huelga de Islandia, ni de la de Argentina, ni de la de Polonia. Solo voy a contar tres casos, tres amigas.
La primera tiene 30 años, es fisioterapeuta, negra, pertenece a un colectivo feminista de mujeres jóvenes y no va a poder ir a la huelga y no va a poder hacer paro, porque se juega su puesto, porque tiene un empleo precario y ni se le pasa por la cabeza perderlo, porque no puede.
La segunda tiene tres hijos, la pequeña tiene 10 meses, su pareja sale de casa a las 6 de la mañana, ella está estudiando oposiciones… se levantará, irá al colegio a llevar a los niños y cuidará de su bebé ¿parará?, ¿para que la vea quién?, si ella para, se para el mundo de sus hijos, es demasiado importante para parar, y sin embargo no gana un duro.
La tercera está jubilada, era profesora y feminista de las luchadoras de toda la vida. Su madre tiene 102 años y es dependiente, la chica que la cuida estará con ella por la tarde para que ella pueda ir a la manifestación, se reparten los cuidados de ese día, muy a su pesar, porque las dos deberían hacer huelga, pero no pueden. Sus hermanos ( que son tres) no aparecen por la casa.
Tres mujeres que hacen trabajos invisibles, que son invisibilizadas, no se les valora, no se les paga, no son libres, no tienen opción.
El trabajo de las mujeres es tan precario y tan importante ( aunque la sociedad no lo vea por machista, patriarcal y por misógina). Cuando trabajamos fuera de casa lo hacemos cobrando menos y muchas veces duplicando la jornada, porque también trabajamos en casa. El trabajo de casa es el más importante, es el trabajo de cuidados, del cuidado de los cuerpos vulnerables, el trabajo que posibilita la vida buena. Si no cuidamos no hay vida, nuestro trabajo es una cuestión de vida o muerte, es el más importante, por eso no lo podemos dejar de hacer, por eso es tan importante que nosotras y ellos lo veamos, lo apreciemos y lo valoremos… que lo hablemos.
¿Y los hombres?. En mi centro de trabajo, en nuestra asamblea, hubo 14 mujeres y 4 hombres, somos 60 mujeres y 20 hombres, solo hablo de estas cifras porque son mi relato. Para que nos demos cuenta de que sí, de que hay algunos hombres feministas, que se dan cuenta, que quieren sacudirse el machismo, que están dispuestos a ello, a mirar con ojos violetas, junto a nosotras, de la mano… que quieren que les ayudemos a hacerse conscientes de sus privilegios y a arrancárselos (les costará, y mucho, y a lo mejor no lo hacen, pero quieren).Ayer me contaba una amiga abogada como su colega le había pedido disculpas, avergonzado. Entró en el despacho a informarle de un caso y le explicó qué diligencias debía realizar. Ella se puso de pie, seria, firme, asertiva y le explicó que llevaba tantos años en la profesión como él y que era una abogada estupenda, humilde, pero estupenda, y que no necesitaba que viniera ningún hombre a explicarle qué tenía que hacer. Solo hablando y debatiendo y viéndonos, podremos reconocer las cadenas invisibles que nos hacen esclavas ( y esclavos).
Esta es una huelga de profesionales ( las que puedan), de estudiantes (que sí pueden), de cuidados (muy pocas podrán), de consumo (todas las personas podemos)… es internacional (porque el heteropatriarcado capitalista es sistémico, estructural y global) y nos atañe, nos importa, nos concierne… hay que hablar de ello, sacar el tema, organizar asambleas, tertulias, debates… merecemos un desbordamiento, una gota que sea la que colme el vaso… nos tienen que ver, tienen que ver, que si nosotras paramos, se para el mundo… y nosotras tenemos que verlo primero. Hagamos huelga, la que podamos.
NOS VEMOS Y ABRAZAMOS EN LA MANIFESTACIÓN.

 


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7 Comments

  1. No es habitual que en la opinión escrita de este periódico se usen seudónimos… Me pregunto si Perra verde (así se nomina ella misma) sufrirá represalias por escribir este artículo, tan graves represalias que prefiere ocultarse, para evitarlas. Sin duda denota miedo….pero ¿de quien?
    En tal caso yo le animo a que libere sus miedos y señale con el dedo a esa persona, o colectivo, que, por escribir ese texto, le va a perjudicar. El miedo es el primer enemigo de la libertad y hay que empezar a señalar culpables para atajar conductas. Véase lo ocurrido en Hollywood…
    Como hombre no me identifico con la imagen que evoca el artículo. La pregunta que lanza “¿y los hombres?” esta fuera de lugar, por su simplismo. Es como preguntar ¿y los rubios, y los que calzan el 41? Pues hay de todo porque cada uno es un mundo.
    En mi hogar trabajo en algunas cosas tanto como mi mujer, en otras mucho menos y en otras mucho más; y a mis hijas, reconocido por ellas, les he cambiado el cuádruple de pañales y dado más biberones… Y nunca he pensado que si yo me paraba se paraba el Mundo… Esa frase la han repetido dos portavoces de un mismo partido de dos importantes ciudades de la provincia. También se repite por la radio. Es un esloga más, como lo fue “nunca maís” con el Prestige,… “¿quien ha sido?” El 11M… o “ no nos representan” de hace unos años… Es impensable una conducta de izquierdas sin un eslogan que reduzca en pocas palabras la complejidad , a veces el engaño, de las cosas.
    Yo, esta huelga, todavía no sé contra quién va (es posible contra todos los hombres, osea… contra pobre de mi) Pero debe ir contra alguien muy malo porque nadie se atreve a señalarlo.
    Veo en ella mucha imprecisión y… mucho color morado. (Véase el cartel del encabezado)

  2. El feminismo intenta que las mujeres se sientan un colectivo al que hay que proteger, el feminismo degrada a la mujer, quiere que la mujer se sienta un ser inferior. Hombres y mujeres somos complementarios, así nos hizo Dios. Ya estoy cansada de tanto feminismo que intenta enfrentar a la sociedad. Soy mujer y femenina, no feminista, No tengo necesidad de reivindicar nada, esto es una maniobra política para desestabilizar a la sociedad.

  3. Igualdad, manual de uso

    Lo primero es nombrar sin cosmética, haciendo que de cada palabra emane el hambre atrasada que contiene en sus entrañas.

    Busque a la gente que esté dispuesta a cualquier sacrificio… para que nada cambie. Llévelos a ver el mar.

    Deje de comentar injusticias en ese internet domesticado que son las redes sociales. Cualquier otra cosa es más útil, por ejemplo, hablar solo.

    Quéjese solo de aquellas desigualdades que le benefician: alguna hay.

    Tire arena a los ojos de los demás, molesta, pero el suelo queda más limpio.

    Y sobre todo, recuerde: la igualdad empieza hoy por la mañana.

  4. Hola, muchas gracias por los comentarios, es muy importante que hablemos y que escuchemos.
    Me gustaría aclarar que el color morado es uno de los que identifican al movimiento feminista pero no el único, de hecho el feminismo estuvo ligado al abolicionismo de la esclavitud y ahora a la defensa de los derechos del colectivo LGTBIQ, así que todos los colores son feministas (viva el arcoiris).
    También quiero que se entienda que el feminismo es un movimiento social y una filosofía que defiende la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, que considera que esta sociedad no es igualitaria ni en España, ni mucho menos en el planeta, y por supuesto que quiere desestabilizar esta sociedad machista, misógina, patriarcal y capitalista. Como lo llama Amaia Pérez Orozco: “esa cosa espantosa” en la que estamos sumergidas.
    Muchos hombres están apoyando esta huelga, han organizado puntos de cuidados y secundado la huelga o van a ir a trabajar y compartir su sueldo de ese día con sus compañeras, en fin, muchas personas estamos por cambiar esta sociedad a mejor.
    Y sí, hay que quejarse de las desigualdades que nos benefician, con mucha fuerza, porque somos personas, porque somos humanas.
    Hacia la huelga feminista
    https://youtu.be/xglTGuDd1-M

  5. El manifiesto feminista para el 8M que casi nadie ha leído, critica el capitalismo, la medicalización de los enfermos y la Iglesia católica. Pero no denuncia a los países islámicos que permiten la ablación de las mujeres, que no les dejan conducir y les impiden ir a los estadios. Critica el heteropatriarcado capitalista pero no el heteropatriarcado comunista, como en China donde en el Comité Central del Partido Comunista no hay ninguna mujer. Calla que en Irán encarcelan a las lesbianas, como en Cuba.
    Mira Perra: No entiendo que una agitadora feminista-anticapitalista firme Perra, porque “todo anticomunista es un perro” dijo el comunista Sartre. No se puede ser anticapitalista y anticomunista a la vez.
    Ya quisiera veros a todas (uy, perdón todos y todas…) en Cuba, China, Irán y Venezuela. Lejos de la maldita Europa, USA, Canadá, Australia y otros países capitalistas… que tanto os oprimen con su heteropatriarcado.

  6. Muy bueno tu comentario Tiffany, ya ves como se descalifican ellas mismas, menos mal que aclaran que son del colectivo LGTBIQ, eso ya lo sabíamos pero si hay alguien que se deja engañar que se informe de lo que pretende este colectivo.

  7. Entresacado del manifiesto del 8M :

    “” Exigimos ser protagonistas de nuestras vidas, de nuestra salud y de nuestros cuerpos, sin ningún tipo de presión estética. Nuestros cuerpos no son mercadería ni objeto, y por eso, también hacemos huelga de consumo. ¡Basta ya de ser utilizadas como reclamo!

    Exigimos también la despatologización de nuestras vidas, nuestras emociones, nuestras circunstancias: la medicalización responde a intereses de grandes empresas, no a nuestra salud. ¡Basta de considerar nuestros procesos de vida como enfermedades! “”

    Yo, como mujer exijo: QUE A LAS FIRMANTES DEL MANIFIESTO SE LES HAGA UN ANÁLISIS PSIQUIÁTRICO.

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