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Monzón, Ocio y Vida

Senderismo por la Sierra de San Pedro del Serrablo

Crónica escrita por Santiago Solá Pijuán, monitor de Senderismo
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Llegando a lo alto de la Sierra de San Pedro

El Club Montisonense de Montaña y su sección de Senderismo han realizado este fin de semana una caminata en el Valle de Basa, junto a la localidad de Sabiñánigo.

La ruta elegida para conmemorar el 10º Aniversario del Club resultó todo un éxito para el numeroso grupo de 30 personas que habíamos partido desde Monzón en autocar, desafiando las previsiones meteorológicas que apuntaban un día lluvioso.

En pos de dar seguridad al grupo y también poder disfrutar de mejores condiciones climáticas, optamos por la Sierra de San Pedro, justo al sur del antes citado valle. Es ésta una montaña alargada, cubierta de bosques de roble y pinar, cuya modesta altitud se ve compensada por las mullidas y hermosas sendas que la recorren.

Iglesia de Allué

Partimos de la misma localidad de Sabiñánigo, junto a Pirenarium, andando por la avenida hasta el puente sobre el río Basa, a cuyo cauce muy caudaloso nos aproximamos y desde allí sin descanso, por un sendero zigzagueante, ascendimos durante una hora hasta alcanzar el alto del cordal, lugar donde existen las ruinas de la Ermita de San Pedro, cuyas grandes piedras lo atestiguan.

Ese era un ugar idóneo para hacer la foto de grupo, también donde tomar un pequeño tentempié antes que las nubes se adueñasen del cielo.

Las vistas desde el alto de esta sierra son magníficas: Al oeste se encuentra la muy destacable Peña Oroel, y desde allí hasta donde sale el Sol todo el cordal Pirenaico cubierto de nieve resaltando la Sierra de Tendeñera, más próxima y no tan oculta por las nubes como el resto de cumbres del pirineo central. En cambio, el valle del río Gállego destaca por su verdor y amplitud, un panorama primaveral sobrecogedor.

Senderos del Serrablo

Desde las ruinas de San Pedro continuamos el cordal hacia el Este, en un continuo sube y baja hasta llegar a la Collata, donde existen unos carteles para que podamos elegir entre tres alternativas. Nos decantamos por el descenso hacia Allué, y así visitar sus casas y la iglesia dedicada a San Juan Bautista y que es una bonita joya del románico del siglo XII. Un lugar lleno de encanto, como dijo García Omedes en su blog  sobre el románico aragonés: “Merece la pena visitar el lugar y su iglesia. Callejear por su reducido caserío. Saborear la arquitectura tradicional, sus chimeneas, las tradicionales espantabrujas, tanto sobre las mismas como en algunas puertas de acceso en forma de carlinas secas, reforzando su poder con una herradura invocando suerte..”

Desde Allué, solo nos quedó bajar al río Basa y cruzarlo por su nuevo puente, donde nos recogió el autocar y nos llevó a Sabiñánigo. Justo en esos momentos llegó una tormenta que por fortuna esquivamos.

En la capital serrablesa, junto a los representantes de otras secciones del Club, hicimos una comida de celebración de este aniversario tan especial e importante para los Montisonenses por nuestra trayectoria ligada al montañismo y las actividades al aire libre.

 

 


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