• Bienvenidos a Ronda Somontano, revista digital del Somontano de Barbastro.
Barbastro, Naturaleza

Primavera en San Juan – Encuentro-Hermanamiento de Montañeros de Aragón de Barbastro con los amigos de Tarbes

Por Pedro Solana Murillo
Foto de grupo sendero a Viadós
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

¡Vaya primavera la del valle de Gistaín…!. Igual que se nos altera la sangre por estas fechas, el  Encuentro-Hermanamiento  de Montañeros de Aragón de Barbastro con los amigos de Tarbes se convirtió en un vaivén de chubascos, con pedrisco incluido, haciendo de nuestra apuesta un ejercicio de riesgo del que salimos indemnes pues  pudimos cumplir un apretado programa de fin de semana  en medio de grandes emociones.

Ya son más de veinte ocasiones para el recuerdo, y aunque esbocemos en el pensamiento la celebración de las bodas de plata, sí hemos podido constatar de nuevo  la buenísima disposición de todos a ambos lados de la cita.

Peña Cuezo

 Muy fieles al espíritu fraterno de cada ocasión, igual que la meteo de esta agitada primavera, sentíamos que se nos aceleraba el pálpito en los abrazos de bienvenida y a partir de ahí, en  cada uno de los minutos de la “Rencontre” entera. Hasta el perro “Negrito”, un nuevo invitado, agradeció con simpatía el calor de los participantes aunque casi se volviera loco al ser sobrevolado por un dron que nos iba a inmortalizar desde arriba en imágenes de gran panorama.

Desde nuestro campamento  base en el hotel casa Anita de San Juan de Plan supimos llevar a cabo la excursión del sábado al pico del Cuezo no sin  dividir al grupo en dos alternativas apropiadas a las aptitudes y edades. Fue una mañana de sol y sombra porque los nubarrones descargaban por doquier a la vez que  aparecía, repentino, un  sol blanquísimo y  conseguíamos evitar cualquier chaparrón inoportuno. Todo esto porque quizás una buena estrella así lo quiso.

Foto de grupo peña Cuezo

 Fueron quinientos metros de desnivel hasta el extraordinario mirador y en sus trescientos sesenta grados nos  veíamos rodeados por  Cotiella, Peña Montañesa, Punta Llerga o la sierra de Chía. Lo que se nos escondió en todo momento fueron el Posets y las Espadas pues albergaban una fuerte tormenta, yo creo que de nieve.

No fue hasta finalizar el regreso, a las dos de la tarde, cuando comenzó a caer un fino granizo al que recordábamos como “mata-crabits”. En este momento sólo pensábamos en la mesa de comida de mochila que nos esperaba en el local social de Gistaín, y sobre todo para compartir y degustar las especialidades de cada casa, eso sí, acompañado todo con vinos franceses o una bota del Somontano bien engordada con vino tinto y lista para ser apretada de mano en mano porque así lo dice el adagio que nos repetía siempre Manolón, amigo y montañés de Plan: “-En pasar de tres, la bota que no pare…”.

Eristes al fondo

Ya de regreso a  san Juan de Plan, hicimos un par de visitas culturales. Una al centro de interpretación del Parque Posets–Maladeta y después otra al Museo Etnográfico que fundó la alcaldesa Josefina Loste. Las dos muy  amenas. Quedamos listos para la cena en la que hubo parlamentos y regalos de la mano de François Franco y José Masgrau, los grandes hacedores de cada encuentro.

Si algo puedo asegurar es que el tiempo pasa rápido en estas citas alternas en cada vertiente del Pirineo y por eso despertamos en una  mañana de domingo fresca y multicolor entre ratos de sol y nubarrones que iban y venían mientras salíamos en coches hacia el hospital de Gistaín y desde allí comenzar la caminata hacia la cabaña de san Juan. Desde allí ascendimos con fuerza y en diagonal en dirección al bosque del Clot para poder ver esas dos  gigantescas moles, Posets y Espadas, muy nevadas pero siempre ocultas sus dos  cimas. Quienes  sí nos recibieron limpios y diáfanos  fueron los tres  Eristes y la Forqueta, completamente espolvoreados por la nieve que había caído durante la noche.

Despida Hotel Casa Anita

Ya de regreso hacia el refugio de Viadós, había que cruzar el puente de madera del Cinqueta de Añescruces y era exuberante su fuerza pues el mayenco  hace brotar el agua de todos los rincones y muchos arroyos al confluir rugían como torrentes desbocados.

 En suave descenso y con  marcha acompasada se trufaba la mañana de infinita conversación entre los participantes para cerrar el círculo de la excursión  por la otra orilla del Cinqueta y con fuerte viento de rachas heladas llegamos de nuevo a San Juan de Plan. Ahora venía la apoteosis de una comida alegre y reconfortante. Veíamos que el tiempo se nos acababa y ya estábamos soñando con la cita de septiembre en Cauterets-Vignemale.

 Despedíamos  esta Rencontre con efusivas muestras de cariño a las puertas del hotel casa Anita, que  por cierto  resultó ser un estupendo hogar para pasar estos ratos, y me quedó grabada la frase que  François me susurró en su efusivo abrazo: “ ¡-Qué felices nos hacéis…!.

Sí François,  vosotros también nos hacéis felices y ojalá que muchos clubs hermanos de Aragón sepan buscar en la vecina Francia su “alter ego” montañero.

Os aseguro que os sorprenderíais de lo mucho que tenemos en común a pesar de diferencias culturales o de idioma.

¡Creo que nunca más los Pirineos separarán a los montañeros de Tarbes y de Barbastro…!.

 


  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Previous ArticleNext Article

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies