• Bienvenidos a Ronda Somontano, revista digital del Somontano de Barbastro.
Barbastro, Opinión

Como todos los meses de septiembre

Javier Pérez Torrente, Miembro del Foro B21

No digo nada extraño si afirmo que “cada año” después de las fiestas de Barbastro empieza el curso en la Escuela Municipal de Música y Danza de Barbastro, con los consabidos problemas de orden organizativo. Resulta demasiado frecuente que se arranque con la plantilla del profesorado incompleta. A esto se suman las bajas, que por distintos motivos, se producen durante el año académico (algunas de larga duración); muchas de ellas no se cubren hasta que se reincorpora el profesor.

En septiembre de este año, la concejala responsable informó, en una reunión de padres, sobre la baja temporal de la profesora de danza, motivada por la oportunidad de cubrir una plaza en el conservatorio de danza de Zaragoza. Se confiaba que pudiera volver a la finalización de la suplencia. Lo sorprendente es que esta circunstancia, al parecer, se conocía desde la primavera. Para solventar el problema se dijo que se iba a convocar con urgencia un proceso de selección.

Sin duda dicha profesora ha hecho un excelente trabajo desde que se creó esta nueva disciplina en la Escuela, el crecimiento de la matrícula, año tras año, así como el hecho de que a día de hoy haya listas de espera así lo certifica.

Si se consulta la web municipal, podemos encontrar la siguiente resolución de alcaldía que aprueba lanzar el proceso de selección: “Considerando el contenido del informe de urgente necesidad emitido por el Director de la Escuela de Música y Danza, de fecha 15 de octubre de 2019, así como el informe de conformidad de la Junta de Representantes de personal del Ayuntamiento de Barbastro de fecha 15 de octubre de 2019… “, firmado por nuestro alcalde con fecha 23 de octubre.

Menos mal que era urgente. Se ha tenido que esperar un mes desde la reunión con la concejala para que se redacte una petición que inicie el proceso para cubrir la plaza, al menos eso se deduce del documento citado. Entre “pitos y flautas”, nos plantaremos, en el mejor de los casos, a mitad de noviembre para poder tener un profesor.

Hablo con conocimiento de causa, si afirmo que la Escuela de Música ha sido siempre evaluada por los gestores políticos teniendo más en cuenta su déficit económico que su rentabilidad social. La Escuela ha sido, en muchas ocasiones, una patata caliente para los gestores municipales donde ha primado más su elemento dinamizador por su ubicación céntrica ya que dinamizaba el barrio: bares, comercio que las propias necesidades de la actividad educativa. A mi juicio, la rentabilidad económica, sin olvidarla, debe pasar a un segundo plano y se debe potenciar la rentabilidad social que sin duda es susceptible de mejora.

El nuevo equipo de gobierno, recién aterrizado, le ha tocado estos meses coger el pulso a la gestión municipal que no es poco. Pero ahora es a él a quien le compete mojarse y decidir qué lugar ocupa la Escuela de Música en la política cultural de nuestra ciudad, hablamos de 300 alumnos. Si la consideran importante es hora de pasar a la acción.

Desde mi punto de vista, estas son algunas de las medidas que deberían tomarse:

-Es imprescindible dotar a la Escuela de unas instalaciones adecuadas que resuelvan problemas como la falta de espacio, la accesibilidad, la ausencia de un lugar adecuado para la danza (hace dos cursos el vestuario era un banco en el pasillo). A lo anterior se suman las incomodidades derivadas de que la Biblioteca y la Escuela compartan espacio. Por otro lado, sería conveniente habilitar una nueva ubicación dentro de la Escuela para la banda de música “exiliada” hoy en el antiguo colegio Pedro I. La Banda se nutre de educandos de la Escuela y el no compartir instalaciones es un hándicap para la captación de nuevos jóvenes músicos, así como la posibilidad de compartir instrumental sobre todo de percusión. También es necesario facilitar locales de ensayo para jóvenes para que puedan desarrollar sus actividades.

-Hay que resolver con diligencia los problemas de bajas y vacantes en el profesorado. Deberían crearse sistemáticamente bolsas de trabajo de todas las plazas existentes.

-Es una asignatura pendiente la evaluación del profesorado con el propósito de mejorar la calidad de la enseñanza.

-Sería interesante promover la creación de grupos musicales estables como máximo exponente de las actividades de la Escuela: combos, grupos de rock, jazz …

En resumen, se trata de promover la “cultura activa”, sobre todo entre los más jóvenes, haciendo que las artes de la música, canto y danza salgan de las paredes de la Escuela de Música y envuelvan el día a día de nuestra ciudad.

Previous ArticleNext Article

7 Comments

  1. Ítem más: la Escuela Oficial de Idiomas, que empezó como extensión de la de Monzón y se colocó de rondón en las instalaciones del Martínez Vargas, también moviliza a centenares de personas y, aunque no requiera de cosas muy extraordinarias, sí necesita unas instalaciones con dispositivos audiovisuales dignos y con aulas de una tamaño e insonorización adecuados.
    Ambas cosas, música e idiomas, no parecen ser cosas pasajeras. Y si ya consta la voluntad del ayuntamiento de que ese tipo de servicios generen vida dentro del caso urbano, tanto mejor, porque realmente da lástima ver a chicos/as subir medio a oscuras desde camino de La Boquera. Precisamente nuestros mejores chichos/as.
    Entiendo que no puede ser algo de hoy para mañana, pero con el futuro que se augura para los locales en los centros de las ciudades, bien haría el ayuntamiento en dotar de instalaciones dignas y céntricas a estas escuelas.
    No sea que, una vez más, confundamos ocio con cultura y pensemos que con traer a un “artista” de tanto en tanto ya estamos generando cultura.

    1. La Escuela Oficial de Idiomas no es competencia del Ayto., si no del Gobierno de Aragón.
      Por otra parte, ¿Entiendo por sus palabras que los alumn@s que de ese Instituto que cursan ESO, Bachillerato o Módulos Formativos si son dignos de esas aulas e instalaciones?, ¿o a caso tienen menor categoría?.
      Eso es lo que da a entender con la redacción de su comentario.

  2. Respecto al artículo en sí, creo que el autor debería informarse primero acerca de los procedimientos legales que atañen al tema en cuestión y después proceder a la redacción del artículo. Es muy fácil «tirar la piedra y esconder la mano». En fin …

  3. Agua pasada no mueve molinos….

    Pero si en su día, y hubo años para hacerlo, se hubiera comprado «todos» los Almacenes San Pedro, hubiese sido alucinante el juego que hubiera dado a la ciudad para poner infraestructuras culturales, sociales y educativas….

  4. Sin ánimo de entrar en polémicas, decir que esa afirmación de tirar la piedra y esconder la mano no creo que sea afortunada ya que firmo con mi nombre y apellidos.

    Entiendo y comprendo que la gestión pública es otro mundo y todo va más lento de lo que uno quisiera, pero las fechas a que hago referencia son una realidad, la reunión de padres y de la resolución de alcaldía EXPEDIENTE 6809/2019 donde se lanza el proceso de contratación, y ha pasado un mes, poco o mucho, para gusto los colores como dice aquel.

    Pero para mi lo más importante del artículo y creo que es con lo que nos debemos quedar es el final, saber que papel juega la Escuela en la política cultural de la ciudad, tomar conciencia de su situación actual, y pasar a la acción para resolver los problemas que llevan encima de la mesa desde hace años.

    Nada más y nada menos.

  5. Sin ánimo de entrar en polémicas, decir amigo Bruno que esa afirmación de tirar la piedra y esconder la mano no creo que sea afortunada ya que firmo con mi nombre y apellidos.

    Entiendo y comprendo que la gestión pública es otro mundo y todo va más lento de lo que uno quisiera, pero las fechas a que hago referencia son una realidad, la reunión de padres y de la resolución de alcaldía EXPEDIENTE 6809/2019 donde se lanza el proceso de contratación, y ha pasado un mes, poco o mucho, para gusto los colores como dice aquel.

    Pero para mí lo más importante del artículo y creo que es con lo que nos debemos quedar es el final, saber qué papel juega la Escuela en la política cultural de la ciudad, tomar conciencia de su situación actual, y pasar a la acción para resolver los problemas que llevan encima de la mesa desde hace años.

    Nada más y nada menos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *