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Alto Aragón, Huesca

El obispo de Lleida apuesta por «desjudicializar» el conflicto del arte sacro con Barbastro-Monzón

El obispo de Lleida, Joan Piris, ha apostado hoy por sacar del contexto judicial el conflicto de los bienes de arte sacro entre la diócesis leridana y la de Barbastro-Monzón como única vía para poder llegar a una solución.

En un desayuno con los medios de comunicación de Lleida, Piris ha explicado que, a su entender, sería más fácil poder llegar a un acuerdo sin que hubiera litigios judiciales de por medio, por ello ha recordado que él, al llegar a su cargo, anunció que desde su obispado no se presentaría querella judicial alguna ni se recurrirían decisiones judiciales sobre el conflicto.

«Nosotros no estamos en ninguna demanda ni hemos presentado conflicto alguno, pero seguimos enredados. Yo creo que sería más fácil resolver las cosas en comunión. Las sentencias civiles y eclesiásticas hasta ahora han sido clarísimas, otra cosa es que estemos de acuerdo con ellas o no, pero se deberían cumplir, aunque hay complicaciones legales que lo impiden», ha señalado.

Piris hacía referencia, en este sentido, a que a pesar de las sentencias judiciales existentes hasta el momento que han señalado que las obras en litigio pertenecen a la diócesis aragonesa, la diócesis leridana no puede entregarlas debido a que se encuentran catalogadas por la Ley de Patrimonio catalana, de manera que la colección no puede salir de Cataluña.

Por otro lado, Piris ha señalado que, a su entender, las obras en litigio, que forman parte del Museo Diocesano de Lleida, no deberían ser cedidas a ninguna exposición de fuera del museo para «evitar echar más leña al fuego».

El Obispo leridano se refería así al reciente reproche del Obispo de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, que le envió una carta quejándose de que se hubieran cedido dos de las obras que reclama la diócesis aragonesa para una exposición del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC).

Piris, que contestó a Alfonso Milián recordándole que la gestión de las obras del museo no la lleva su obispado, sino el consorcio que lo dirige, ha explicado que a su entender esas obras no deberían salir del museo leridano.

«Las obras que están ‘sub judice’ no deberían salir del museo, yo no lo sabía que serían cedidas al MNAC y al parecer los técnicos consideran que los museos deben «estar vivos» y ceder y recibir piezas. Pero considero que ceder esas obras en conflicto es añadir más leña al fuego y deberíamos ser más prudentes», ha explicado Piris.

El obispo ha asegurado en este sentido que se ha puesto en contacto con el consorcio que dirige el museo para mostrarle su opinión a este respecto. «Yo no puedo cambiar las leyes museísticas, pero si les he dado a conocer lo que pienso», ha concluido.

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1 Comment

  1. O sea, que Piris querría devolver los bienes pero no puede hacerlo porque se lo impide las leyes museísticas que él -dice- no puede cambiar. Y esta sí que es buena, porque si la propiedad corresponde a las parroquias de las que procedían, y por ende, a la diócesis de Barbastro-Monzón, ¿quién dio el permiso para que esas obras se catalogaran al amparo de la Ley de Patrimonio catalana, para que no puedan salir de Cataluña? Pues sería, claro, digo yo, el Obispado de Lérida, sin ser propietario de las mismas y, por tanto, sin atribuciones para hacerlo. El Obispo Piris no hace nada diciéndole al Consorcio lo que piensa, lo que tiene que decirle al Consorcio es que como se han catalogado unas piezas sin permiso del propietario legítimo, ese trámite es nulo de pleno derecho, y que las reclama de inmediato para proceder a su devolución. Dudo que lo haga, porque los obispos de Lérida, el actual y los anteriores, quieren que las obras estén en Cataluña, y se han estado cubriendo de cara al Vaticano con la martingala de la catalogación de marras. Resumiendo, que si no las entregan no queda otra que recurrir a judicializar el asunto, a no ser, por ejemplo, que el gobierno de España se implique en el asunto y posibilite el hacer cumplir las sentencias vaticanas al respecto, de conformidad con los acuerdos suscritos entre el Estado Español y la Santa Sede. Tanto el obispo Piris, como antes sus antecesores, nos está tomando el pelo, porque no quiere entrar en el quid de la cuestión: el reclamar esos bienes para proceder a entregarlos a su dueño. Y esa táctica es impropia de un servidor de la Iglesia. Desde luego, no parece que el obispo Piris pueda predicar con el ejemplo. ¡Quien nos lo iba a decir a los creyentes…!

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