Emotivo relevo en el santuario de El Pueyo de Barbastro
- Lunes, 31 de Agosto del 2009, 0:19
- 1.769 views
- Comenta esta noticia
El de ayer fue un día para la historia de Barbastro y las comarcas de Somontano y La Hoya, cuyos pueblos acuden en romería hasta este santuario y profesan gran devoción por la virgen de El Pueyo.
Cientos de personas llegadas de ambas comarcas, entre ellos alcaldes como el de Barbastro, Antillón, Peralta de Alcofea, Peraltilla o Pozán de Vero, y una treintena de sacerdotes de la diócesis de Barbastro- Monzón y Huesca quisieron agradecer a los claretianos padre Juan Sanz y padre Mariano Molina que junto al padre Benjamín El Cano, ausente ayer, el haber “atendido este santuario con el corazón en la mano y convertirlo en la casa de todo aquel que se acercara”, como señaló Milián.El prelado de la diócesis de Barbastro - Monzón brindó a su vez un cálido emotivo para la nueva congregación que se hace cargo del santuario y pidió a sus dos sacerdotes que conviertan a El Pueyo “en un lugar de silencio y oración. Que la gente que venga os vea postrados y orando ante la virgen y que vuestra santidad atraiga a muchas personas y encuentren en vosotros el asesoramiento adecuado para indicarles el camino hacia su búsqueda. Estoy convencido de que vais a ser un regalo para la diócesis y para Aragón”.
Milián estuvo arropado en la eucaristía por los padres provinciales de los Claretianos, Ángel Lasheras, y del Instituto del Verbo Encarnado, Fernando Vicchi. Lasheras indicó que ayer “todos los Claretianos del mundo tenían los ojos puestos en El Pueyo” e indicó que la orden daba “un hasta pronto a la virgen de El Pueyo porque de ella un claretiano no se despide nunca”.Por su parte el provincial de la nueva orden pidió a los fieles “que acogieran en sus corazones a los nuevos monjes porque Barbastro está en los nuestros desde hace mucho tiempo”. A este respecto indicó que desde la beatificación en 1992 de los 51 misioneros claretianos fusilados en la guerra civil, el Instituto del Verbo Encarnado adoptó a los claretianos como patronos de su mayor seminario en Argentina.
El padre Juan y padre Molina dormían ayer en su nuevo hogar, en la residencia de los Padres Misioneros de Barbastro, tras recibir abrazos, besos y buenos deseos de los asistentes a la eucaristía. Mientras que en El Pueyo seguirá la actividad religiosa de la mano de los monjes Osvaldo Rodríguez y el superior Carlos Morales que según declaró este último llevarán “una vida contemplativa, de oración y silencio, acompañando a los peregrinos que busquen el silencio, la espiritualidad y la tradición claretiana”.Autor:
Deja tu opinión:
Gracias por dejar tu opinión. Por favor procura que tus comentarios no estén fuera de tema, no sean promocionales (spam), ilegales u ofensivos. De otro modo no serán publicados.












