• Bienvenidos a Ronda Somontano, revista digital del Somontano de Barbastro.
Barbastro, En portada, Hostelería

Barbastro entra en la cofradía de la borraja y del crespillo

Elita Davias y Antonio Cosculluela, junto al presidente de la cofradía. JLP.La ciudad del Vero volvió a ser ayer la capital del crespillo, un postre ritual de las poblaciones del medio rural que anticipa la primavera y que tiene mucha simbología relacionada con la ‘fecundación’ de los olivos y sobre todo con la exaltación de una verdura autóctona como es la borraja.

El grupo Tradiciones, en colaboración del Ayuntamiento, desarrolló esta fiesta de la huerta en su mejor marco posible, los porches de la plaza del Mercado. Y es que en esta ocasión cumplieron su misión de resguardar de la lluvia que de forma intermitente cayó en la mañana dominical y que en parte deslució la celebración.

A pesar de ello, los barbastrenses -y también visitantes de otras localidades – no quisieron perderse el placer de degustar este postre elaborado con borraja, levadura, huevo, aceite, anís, canela, ralladura de naranja y azúcar. La receta varía en función de cada casa, pero en esencia esos son los ingredientes que se preparaban antaño en los pueblos de esta comarca, y otras del medio rural en torno a la Encarnación de la Virgen. Con ello, la religiosidad popular establecía un vínculo mítico con la producción oleícola, ya que se asociaba comer crespillos con que los olivos quedaran ‘preñados’ y nueve meses después, en la Navidad, dieran abundante fruto.

Un grupo de cocineros. JLP.El gastrónomo Joaquín Coll, uno más en la elaboración de crespillos, destacaba que fiestas como la vivida ayer suponen «dar trascendencia a un acto que tiene mucha importancia no sólo gastronómica si no identitaria de la población del Somontano. Tiene trascendencia en tanto que la sociedad ha decidido que fomenta la autoestima de nuestra cocina y nuestra cultura, y esto no es un hecho de menos en una sociedad que lo primero que aprendió es a despreciar lo propio. Además es un acto ritual y propiciatorio como otros muchos que hay en esta comarca y que refuerza la autoestima social».

Hace veinte años, el grupo Tradiciones convirtió esta práctica doméstica en una fiesta «que ha puesto en valor el crespillo y la borraja», como explicaba Elita Davias, presidenta de este colectivo.

Los crespillos se cocinaron en una decena de hornillos. En su elaboración participó el alcalde Antonio Cosculluela y los portavoces del PP Ángel Solana y del PAR Javier Betorz, integrantes de las asociaciones de empresarios, la ya citada Tradiciones, vecinos de Colungo, Buera o Salas Bajas, del colectivo de viudas, de las amas de casa, de barrios y este año como novedad de Cruz Roja. Los fogones se instalaron en torno a las 9.00 y unas 70 personas se afanaron para elaborar los crespillos gracias a la gentileza de los hortelanos que cedieron las hojas de borraja y a varios comerciantes que contribuyeron a sufragar los ingredientes.
Numeroso público a pesar de la lluvia. JLP.Los Dulzaineros del Somontano pusieron la melodía a la fiesta y en torno al mediodía comenzaron a repartirse los crespillos entre los muchos asistentes, paraguas en mano.

La principal novedad de este año fue la distinción que ha hecho a la ciudad, en nombre de su alcalde y a Elita Davias, la recién creada cofradía de la Borraja y el Crespillo de Aragón, un grupo de gastrónomos y amantes de esta verdura que ya consumían los habitantes de la íbera Segeda (la actual Mara) en el 300 antes de Cristo. Cosculluela y Davias fueron investidos como cofrades de honor en nombre de todos los barbastrenses.

El presidente de esta cofradía Ángel González destacaba el trabajo que se ha hecho en Barbastro para impulsar estos productos «singulares de Aragón y promocionarlos.

Cuando decidimos junto a un grupo de amigos y emprendedores hacer esta cofradía pensamos en la borraja y el crespillo porque además de ser de aquí están muy relacionados con el aceite de oliva que es un producto esencial para la salud humana y el disfrute de la gastronomía».

Previous ArticleNext Article

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *