Cultura, Huesca

La escritora Almudena Grandes clausurará el congreso “Vencedores y Vencidos: exilio y dictadura. Setenta años después”

Por primera vez en Huesca, la escritora Almudena Grandes pronunciará este jueves, una conferencia y lo hace en el marco del congreso «Vencedores y vencidos: exilio y dictadura. Setenta años después».

Casanova y Rojo. Foto S.E.«Entre el esplendor y la melancolía, memorias del exilio» es el título de la conferencia que presentará la autora de libros como «El corazón helado» (2008), «Estaciones de paso» (2005), «Castillos de cartón» (2204) o «Los aires difíciles «(2002), entre otros títulos. Es con «El corazón helado» cuando Almudena Grandes aborda de frente un tema que siempre había tratado de soslayo en sus anteriores novelas, la guerra civil y el franquismo.

En la actualidad prepara una serie de seis novelas, a modo de «Episodios Nacionales» de la posguerra. Ha terminado las dos primeras y la publicación de la primera está prevista para dentro de un año.

Esta tarde, el historiador aragonés, Julián Casanova, y el periodista y nieto del general Vicente Rojo, José Andrés Rojo, han participado en la tercera jornada del congreso. Casanova ha abordado «La dictadura que duró cuarenta años», exponiendo algunas de las razones que propiciaron el mantenimiento de la dictadura de Franco. «La educación ha sido fundamental para sembrar de dudas 40 años de España. Un ejército unido garantizó siempre el orden hasta 1974. Franco tuvo una situación internacional muy favorable. La iglesia católica tiene una responsabilidad enorme en el franquismo, legitimó la violencia». Julián Casanova ha calificado de «excepcional» el caso de Franco y España», frente a otros países como Alemania o Italia. «Durante 40 años tuvimos una fiesta nacional que conmemoraba un golpe de estado sangriento, manteniendo vivo el recuerdo permanente de la guerra civil».

El periodista y escritor, José Andrés Rojo, ha centrado su alocución en «Las marcas de la derrota. El exilio del general Vicente Rojo». El nieto del general Rojo ha explicado el exilio de este general republicano, «un hombre católico, conservador», que tuvo una carrera fulgurante en el ejército republicano». José Andrés Rojo ha narrado las diferentes etapas del exilio que vivió el general Rojo, quien al perder la guerra, se instaló en un primer momento en Francia, «donde vivió el momento terrible de la derrota». Rojo, que había vivido una experiencia muy dura en la guerra, decidió alejarse de la política se trasladó a Argentina, tras descartar Méjico y la Unión Soviética (no era comunista). En Buenos Aires permaneció entre 1939 y 1943, año en el que viajó a Bolivia, país en el que residiría hasta 1957. «En Bolivia tuvo una vida tranquila alejado de los círculos republicanos». Tras regresar a España en 1957 fue condenado a cadena perpetua, si bien, «le perdonaron los 30 años de cárcel, pero lo condenaron a un exilio dentro de su país. Él se confesaba un «muerto civil» (no podía trabajar) y sorteó la situación escribiendo hasta su muerte en 1966.

Rojo ha dejado claro que «no todos los militares del ejército» respondían al estereotipo de Franco (cruel, calculador…). Habiendo estado en África, se aleja porque no le gustan los actitudes de compadreo».

Tanto Casanova como Rojo han estimado que «si la República hubiera ganado, la historia hubiera sido distinta, sin duda. La gran lacra del franquismo ha sido la educación. El franquismo dejó un déficit de cultura poco cívica».

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